El Mirador del Cabo do “Medio Mundo”

Mucho se está hablando últimamente de la declaración como Patrimonio de la Humanidad de la Ribeira Sacra. Lo quieren nombrar por su naturaleza, por su geología, por su cultura y por su historia y es que la Ribeira Sacra se merece esto y mucho más. Esperemos que esta búsqueda de catalogación no sea para el bien de unos pocos sino que lo sea por el bien de toda Galicia. Pero para conseguir esta catalogación no debemos olvidar ningún aspecto y debemos intentar conservar este patrimonio al precio que sea.

No es esta conservación la que nos hemos encontrado en plena temporada estival en donde supuestamente el lugar debiera estar preparado para acoger a numerosos visitantes. Se ha gastado un dineral en miradores de diseño desde donde existen unas maravillosas vistas. En otros sin embargo, la inversión es más pequeña, pero no por ello despoja de la belleza a estos. Pero ya no hablamos de dinero para adaptar con su diseño a estos nuevos miradores ya que en alguno de los más modestos el problema es que no se ve casi nada. La pasada semana nos acercamos a disfrutar de las vistas de uno de los puntos más atractivos visualmente hablando de la Ribeira Sacra del valle del Miño. Se trata del Mirador del Cabo do Mundo, pero esta vez tendremos que llamarlo el Mirador del Cabo del “Medio Mundo” y es que desde aquí no pudimos ver casi nada, tan solo una parte del espectáculo visual que ante nosotros se medio esconde. Y es que las acacias no dan tregua y la limpieza y el mantenimiento por lo visto si lo hacen. No creo que estas crecieran de repente y lograran tapar la vista de este punto, así que llevarán algún tiempo en este estado. No es tan caro mantener limpio un sitio de este tipo ni tampoco tan laborioso.

No sabemos a quién pertenece la limpieza y el acondicionamiento, pero señores, repartan los fondos un poco más y así podremos disfrutar de los valles de la Ribeira Sacra en todo su esplendor y quizás algún día sea en realidad un verdadero Patrimonio de la Humanidad. No queremos saber lo que pensaran y como se sentirán los visitantes que se acerquen a contemplar esta belleza ya que una vez allí se acordaran de todos un poquito.

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