Unesco, los petroglifos gallegos deben ser patrimonio de la humanidad

Las posibilidades reales de que representaciones gráficas llegaran hasta nosotros después de 5000 años de historia son muy pocas y sobre todo teniendo en cuenta los escasos recursos con los que contaban de aquella. Sin embargo, alguien se esforzó para que su legado perdurara en el tiempo y miles de años después sorprendentemente aún pudiéramos disfrutar de ese arte. Tan solo sus creadores saben su significado real y lo que se piensa hoy en día son todo especulaciones. Sus escasos recursos y su limitados avances tecnológicos hacen que su valor sea comparable a muchas muestras artísticas repartidas por el planeta.

En una época en dónde la naturaleza lo era todo, poder observar dibujos cuyo representación se escapaba de cualquier forma conocida tenía que ser pura magia.

Hoy en día si nos ponen mil coches diferentes a la vista seguro que nos llamaría la atención si alguno se saliera un poco de lo normal; deportivos, clásicos, limusinas… Del mismo modo ellos notaban las diferencias de cada pliegue de las rocas, cada grieta, cada cavidad, su tamaño, su forma  y como no, el movimiento del sol, la luna, los planetas, las estrellas  y el cambio de las estaciones.

Pedra da Serpe (Valga)

Ellos diferenciaban las piedras, los ríos, la lluvia, los árboles, los animales, cualquier pequeña diferencia entre ellos debería llamarles la atención poderosamente. Así, los grandes “penedos” de caprichosas formas tenían que ser lugares especiales, lugares mágicos, templos sagrados.

Y como todas las culturas y civilizaciones tienen y tuvieron su propio arte no lo iba a ser menos el de los habitantes del noroeste peninsular.

Para ello se extendió por la fachada atlántica una forma de “decorar” las rocas para que cualquier humano se quedara prendado ante aquellos jeroglíficos. ¡Magia, tenía que ser magia!. Formas redondeadas que se escapan de la imaginación, escenas de caza como si de una representación cinematográfica se tratara, laberintos, armas… vaya… es para rendir culto, sin duda. Seguramente muchos de esos dibujos se hacían directamente sobre la tierra ya que era más moldeable pero su durabilidad provocaría que el esfuerzo fuera en balde. Así que algún artista lo hizo directamente sobre una roca y así quedaron para la eternidad, sin que el pobre hombre supiera que después de 5000 años una civilización supuestamente más avanzada estaría haciendo conjeturas sobre su significado.

Su significado hoy en día no está muy claro. He leído multitud de conversaciones y publicaciones del porqué de estos dibujos, pero nada nos asegurar que sea totalmente cierto. El porqué de su ubicación, de sus formas, que si mapas, aguas, cielos, universos, calendarios, santuarios… que se yo, cualquier interpretación es bienvenida.

Molinos naviculares de Monte Ferro

Hoy, 5000 años después, tenemos la suerte de disfrutar de ese arte sagrado milenario. Sin embargo también sufrimos la pena de que este se pierda por la poca falta de respeto y por la poca conciencia de saber que tenemos uno de los artes más espectaculares y representativos de la Península y de Europa. Son pocos los que tienen la suerte de poder disfrutar de un legado tan importante en sus tierras…

Por suerte, Galicia cuenta con gente implicada en la conservación de los petroglifos y sin su estupenda labor la mayoría habría desaparecido o no serían conocidos. En febrero de este mismo año la Asociación SOS Arte Rupestre Galega pidió a la Xunta el inicio de los trámites para que los petroglifos sean declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco ya que como dijimos anteriormente se trata de un arte único y singular.

Queremos concienciar a la gente y sobre todo a las autoridades pertinentes que estos dibujos tienen que ser valorados y que futuras generaciones puedan realmente disfrutar y descifrar su significado. A ellos les decimos que los petroglifos son un gran bien patrimonial y que sería una buena forma de fomentar también el turismo, de mostrar al mundo la cultura que se desarrolló en Galicia hace miles de años. He visto piedras que poco tiene que ver con nuestros petroglifos en otros lugares fuera de Galicia que son tratadas como verdaderos tesoros y para ello se fomenta su conservación, ya estén en terrenos públicos o incluso privados. Muchas veces la aparición de estos grabados son puras trabas para muchos proyectos y por eso se esconden o se destruyen. La ignorancia y la falta de señalización se lleva a muchos por delante… Así que pongamos todos nuestro granito de arena para su conservación y catalogación como Patrimonio de la Humanidad, aunque para eso debemos primero ser profetas en nuestra tierra y empezar a crear concienciación en Galicia misma. No podemos llegar a un conjunto rupestre y encontrar su entorno destrozado, sus paneles rotos, maleza que lo cubre todo, ningún tipo de mantenimiento, ninguna señalización, a veces incluso con pintadas o marcados con tiza de “aprendices” que pretenden no entiendo lo que… y así nos va.

Después de lo dicho os vamos a mostrar una lista de espectaculares conjuntos rupestres en la provincia de Pontevedra que nos darán una pequeña idea de la magnitud de estos tesoros mal valorados. Y aún por encima de acceso gratuito y horario libre. No haría falta decir que de tu respeto depende su conservación.


Mogor (Más info)


Ghorgholado (Más info)


Monte Tetón (Más info)


Tourón (Más info)


A Caeira (Más info)


Outeiro dos Lameiros (Más info)


A Cabeciña (Más info)


Xampardiña (Más info)


Existen numerosos grabados rupestres en Galicia y por eso os dejamos un enlace en dónde podréis descubrir muchos más y no solo petroglifos:

MEGALITICIA

Un comentario en “Unesco, los petroglifos gallegos deben ser patrimonio de la humanidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *