Un referente defensivo, O Coto do Espiño

En el 2014, un acondicionar la zona por los incendios, saco a la luz un asentamiento. Pronto se descubriría también la muralla milenaria de Boiro que no es grande en dimensiones, unos 50 metros de extensión, pero si en importancia. Una estructura defensiva de antes Cristo de entre los siglos  IV al II confirmada por la datación de los restos de cerámica hallados en el entorno.

 

 

Nos encontramos en Coto do Espiño, un castro muy original que aprovecha la propia naturaleza defensiva del entorno, así lo explican los que más saben del tema y esto nos abre una gran puerta a la diversificación y al castro como un ente vivo y no algo cerrado con características siempre iguales, fijas o inamovibles. Debemos hablar pues de la singularidad que encierra cada uno de nuestros castros en sus diferentes clases.

Podemos pensar con fundamento que cada ciudad tenía sus pautas, sus formas y que no siempre  tenían murallas circulares o rodeados al completo por ellas.

Me pregunto cuantas batallas se librarían ante las murallas de este asentamiento y me lamento por no tener ese pase mágico a otro tiempo y verlo todo, no sufrirlo claro, porque debía ser una época de grandes batallas en nombre del subsistir.

Nos encantan estas investigaciones arqueológicas que abren una puerta a la historia de Galicia tan rica y tan oculta bajo nuestros pies, pedimos mucho más y mejor!!! Dotar de más partidas para que nuestros profesionales profundicen, pedimos más acercar a los centros a la historia, en fin pedimos que nunca se abandone nuestro mejor legado. Estoy segura que la historia se nos mostrará bien distinta cuanto más indaguemos en ella, y espero ansiosamente el descubrimiento que hará poner patas arriba la historia y sé que será Galicia el inicio.